Puente Colonial
en Sanarate.
Prof. Carlos Valladares Rivas
Tomado de la Revista: "Informe de Labores
( 1996 - 1998 ) de La Honorable Corporación Municipal."
Para entender el progreso y desarrollo de un pueblo, se hace necesario conocer su proceso
histórico. Si bien es cierto que Sanarate no figura en los listados de pueblos de la
época colonial, en lo que ahora es su perímetro municipal se habilitó
una ruta de acceso que comunicaba a la capital del Reino de Guatemala con los pueblos del
nororiente.
En la época colonial era muy común escuchar expresiones como: "viajaré por
el camino real rumbo al golfo", "viajaré por el paso de la barranquilla rumbo al
corregimiento de Acasaguastlán", "caminaré por la barranquilla hasta llegar
al Río de La Plata (Río Motagua)". Expresiones como éstas, encontradas
en varios escritos de la época, nos ilustra la importancia que representó esa ruta
para la comunicación e intercambio comercial de la región.
Fue en el año 1813 en que se construyó el Puente de la Barranquilla, es
decir, ocho años antes de gestarse la independencia patria.
Descripción:
Posee dos arcos de aproximadamente 3 metros de ancho por 80 metros de largo y una altura de
12 metros, empedrado, con una descripción manuscrita, a inmediaciones del puente, conteniendo
fechas y nombres y sus constructores. En su parte lateral, a inmediaciones del puente, se localizan
dos espacios similares a los de las iglesias católicas, en donde se supone estaba una estatua
de la Virgen María y la otra de San José.
Esta obra arquitectónica colonial es patrimonio nacional, poco conocida por propios y
extraños. El río que pasa acariciando su monumental estructura es el Río
Plátanos, también conocido por Río Grande ya que ocho kilómetros
antes, el Río Agua Caliente desemboca en el Río Plátanos, lo que lo hace
mas caudaloso.
Estimado lector, lo invito a conocer el Puente de la Barranquilla que dista 15 kilómetros
de la cabecera municipal de Sanarate. Es de fácil acceso vehicular y actualmente se dispone
de un bus extraurbano que transita diariamente ese atractivo y pintoresco pedacito de tierra
Sanarateca.
Conozcamos lo nuestro y aprendamos con ello a querer y valorar más nuestra patria.
|