Domingo de Ramos: A las seis de la mañana en la ciudad de Sanarate, justo al amanecer el Domingo de Ramos, las calles están
semidesiertas. Sin embargo, en la esquina al pie de la pendiente hacia la Iglesia de El Calvario, muchas personas, mujeres, hombres y niños trabajan
afanosamente preparando ramos de palma criolla para venderlos a los miles de fieles que asistirán a la bendición impartida por el sacerdote
de la Parroquia de esta ciudad. A las siete empieza la concurrencia de fieles en forma masiva.
Al igual que todos los años, la demanda de ramos de palma supera por mucho a la oferta.
Se calcula una asistencia de alrededor de tres mil feligreses, de manera que aunque el templo ubicado en la cima de un
cerro tiene cierta capacidad para albergar a la concurrencia, tendría que ser diez veces más grande para que todos puedan entrar a recibir la
bendición en su interior. De manera que se forman largas y ordenadas filas en la pendiente bajo el ardiente sol de la mañana,
respirándose el agradable aroma de la flor del corozo que es tradicional en la Semana Santa. El Presbítero Raúl Ruano
imparte su bendición para conmemorar el ingreso triunfal de Jesús a Jerusalén con la gloriosa expresión de
"¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!". Dios bendice a Sanarate en esta celebración de la Semana Santa.
Después de bendecir miles de ramos de palma, el Presbítero Raúl Ruano está por fiinalizar este rito religioso
para luego dirigirse a la iglesia parroquial a celebrar la Santa Eucaristía del Domingo de Ramos en Sanarate.
Procesión Infantil: La procesión infantil es una réplica exacta de la procesión mayor,
incluyendo las imágenes,
las 14 estaciones, los turnos y otros aspectos. La coordinadora general de la Pastoral Infantil es Emilsa Rodas, quien con toda
diligencia conduce el desplazamiento de todo el cortejo, con el respaldo del Presidente de la Hermandad de Varones del Señor Sepultado,
Oswaldo Ordóñez. Es una manifestación de fe y devoción de niños que a tan corta edad ya están
inmersos en la fe católica y quienes
en el futuro preservarán las tradiciones y el servicio dedicado a Dios y a la Iglesia.
Puente Plátanos, Puente Viejo ó Puente del Agua Caliente: Conocido con esos tres nombres, este popular balneario es el destino
vacacional de cientos de sanaratecos después de las solemnes ceremonias y ritos religiosos de la Semana Santa. Todos los años
vienen a sumergirse para reconfortarse en la frescura del Río de Los Plátanos o a las termales y medicinales aguas del arroyo que brota de
las montañas de San Antonio La Paz.
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