Reportaje y Fotos: Jorge Rivas Olmina
Edición: tono herrera gudiel
Presentación:
Los fines de semana y durante las épocas de feriado, miles de sanaratecos y visitantes acuden a disfrutar
de las aguas termales en Sanarate,
localizadas cerca del Puente Plátanos (Puente Viejo).
Esta maravilla de la naturaleza se encuentra localizada
aproximadamente a 10 kilómetros del parque central de Sanarate, y aunque el nacimiento de agua caliente está
un poco adentro del territorio de San Antonio La Paz, históricamente se le ha considerado como un patrimonio
sanarateco, y todos los ayoteros consideran estas aguas termales como algo propio.
Es importante mencionar que la temperatura de estas aguas es tan alta, que es posible cocinar fácilmente un
huevo al introducirlo en la poza caliente. Sin embargo, conforme la corriente avanza en su recorrido, el calor
desciende, llegando a temperaturas agradables y reconfortables para un saludable baño tipo sauna.
Estas
aguas termales están literalmente en su punto de ebullición y emanan olores a azufre y vapores que pudieran
afectar el organismo si se permanece por un largo periodo de tiempo sumergido en el agua. Curiosamente, la vegetación
alrededor no es alterada, pues se mantiene siempre verde. En su recorrido, la corriente de agua caliente
mancha la tierra, los árboles y las piedras en colores con tonalidades rojizas y blancas.
Por la alta temperatura del agua, ningún animal se atreve a introducirse en ella, permaneciendo el agua cristalina al
no haber nada que la disturbe en el fondo de la poza. De esta manera se pueden apreciar como se forman alfombras de hojas
donde reposan para su descomposición.
Si se promoviera y diera a
conocer la existencia de estas aguas termales a nivel nacional e internacional, este punto podría convertirse
en uno de los principales atractivos turísticos de Sanarate.
Cordialmente se invita a paisanos y amigos que residen en otros países, para que al visitar Sanarate den un
paseo por las aguas termales del Puente Viejo. Este nacimiento de agua caliente es una maravilla y un milagro de la naturaleza, y es un regalo de
Dios para esta región ayotera, puerta al oriente de la república.
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